"¡Qué decir de nosotros que no sepamos ya! Que no hayamos celebrado reprochado o inventado.
¡Qué decir ahora que nadie escucha!"
Esta es una historia de amor, por supuesto que no es un relato para románticos, es una incontrolable y verdadera historia de amor, y como tal, debe comenzar por el último capítulo. Su muerte.
Frozen Chords
Hay muchos caminos pero este es el mio.
"Si la mente humana fuera tan simple como para que pudiéramos entenderla, seríamos tan simples que nos resultaría imposible".
sábado, 26 de enero de 2013
sábado, 22 de diciembre de 2012
Disculpad, llego tarde.
Era la 1 de la mañana. El ambiente desprendía un olor extraño a nocilla barata. Oferta: 0,68€ en el supermercado de enfrente. Apenas llegaba al euro. Había estado con él hace tres días. ¿Cuatro? quien sabe, el tiempo ya no merecía la pena. Flores. Solo recordaba eso, su casa estaba llena de flores. MALDITO SUEÑO. me había hecho olvidar. Quizás fue el alcohol. ¿No es lo mismo todo? Sueños, alcohol y lluvia. Llovió mucho aquella tarde. Nos quedamos tomando chocolate. Y esas malditas flores me han hecho olvidar el resto. Debería llamarle pero es tarde; ya sabes, la una; aunque ya hayan pasado 9 minutos desde que empece. No hay tiempo para bromas. Buenas noches.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Little light
Entonces me dijeron, que la vida no era para siempre, y negando con la cabeza conteste, ¿Acaso sabes lo que es siempre? ¿No se juran los amantes amor eterno bajo la cama de un hotel destartalado? Si a lo que te refieres es a que las estrellas seguirán brillando tras mi muerte, en ese caso espero que lo que digas sea cierto, pues. de otra forma, el resto de existencias, quedarían muy oscuras.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
LLámemoslo costumbre y callemos esta noche
Subes las escaleras con aires de delicadeza y desdén, como quien corta las espinas de una rosa marchita, ríes y pasas de largo, te pierdo de vista, pero se donde has ido, donde acudes cada hora, cual reloj desesperado, quizás por costumbre, quizá por necesidad, el baño es tu nuevo amigo ahora.
Abres la puerta temblorosa, y cierras fuertemente el cerrojo, con una brusquedad inhumana; la fuerza de una bestia.
Abres tu bolso; móvil, pañuelos, tiritas y un bote semitransparente que acude a tus dedos rápidamente dices que te las ha recetado el médico, juras que son medicinas, pero ¿tantas?, y es que un alma rota no se cura a base de pastillas para la depresión, ¿qué importa?, son tu único remedio, te adormecen, te engañan, te creen muerta, ausente, ilusa, y cuando ya no están ahí, corres de nuevo a cubrir tu cuerpo con su abrazo.
Cuando no las tienes, lloras, como un desconsolado peluche abandonado, necesitas que alguien te quiera, y ellas, te aman.
Mis advertencias vanas atoran tus oídos, porque piensas que el amor lo puede todo, luego en tu funeral nos preguntaremos si podíamos haber hecho algo; claro que sí, pero tú, loca enamorada, no nos habrías escuchado.
viernes, 21 de septiembre de 2012
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